lunes, febrero 20

Cohabito

Existen cosas al acecho de uno, ya sea para cuidarlo o solo para observar su andar. En este mundo la gente no sabe manejar su subconsciente de manera completa, y con ello ignoran que alrededor suyo existe un trasfondo.
En este caso fui parte de aquello, un ente que observaba, que incluso podía intervenir en algunas etapas de las personas, modificando cosas pequeñas en la vida de estas. incluso podíamos tomar forma física para hacer lo dicho, pero era en ocasiones poco comunes, con eso empezó todo, con el deseo de formar parte de la vida, en una ocasión cuide a alguien por un tiempo mas de lo esperado y en el momento de regresar se me dificulto, ya no quería hacer lo mismo, otra vez de cero con otra persona, me interese por todo con ello, y creció en mi la idea de ser permanente para entrar mas allá en la vida de las personas, pero más que querer ayuda, era el salir de ahí, pero eso estaba prohibido para nosotros, por que la única forma de hacerlo era tomar el cuerpo de humano medio a morir, y era nuestro deber ayudarlo ya sea después o antes, en lugar de tratar de tomar su cuerpo, pero si este no lo lograba, ya no se podía hacer. Entonces no me importo.

Comenzó en 1981, cuando por fin escuche que había una posibilidad hacerlo, Pero eso no es mi resentir, más bien como se fue dando. Como decía era 1981 transcurría el mes de junio del día 16 como a las 10:15 a.m., aquel momento en que apareció la oportunidad.
Eso era, entonces espere, nosotros por lo general sabemos los momentos en que un ser humano podría pasarle algo grave como para poder perder su vida por las señales que daban, sin embargo pese a que deseaba tanto esta entrada a la vida me sentía desolado por aquella flama que se debía apagar. No era justo para un niño de 8 años, pero me venia la idea de esa experiencia pasada y no quería hacer nada más que observar, lo que me parece irónico puesto que eso es lo que he hecho en este lugar.
Por fin ocurrió, junio de 1989, aquella puerta enfermo grave y aunque llego al hospital no pudieron hacer nada, recuerdo todavía aquel beep que abarco todo en ese momento, esa era señal y dude en hacerlo, después de todo no podía moverme, cuando por fin lo hice y a punto de llegar, vi la imagen del niño que ahora me observaba mientras desvanecía.

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